Muchos de vosotros estáis pendientes de ese martes 28 tan
esperado. Y no es por menos: Rothfuss publicará su nuevo libro La música del silencio a manos de Plaza
and Janés y Gigamesh nos tiene preparado el atlas del mundo de Canción de hielo
y fuego. Un Boom que al menos yo no me pienso perder y por el cual ya estoy
ahorrando desde hace semanas.
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| Mi pequeña Auri *-* |
La música del silencio es un spinoff de la trilogía El
nombre del viento, relatado por Auri, uno de los personajes más curiosos y
queridos por sus fans. Visto desde su punto de vista, podremos descubrir la
Universidad desde la Subrealidad y adentrarnos más en su peculiar mente. Yo
tengo muchísimas ganas de matar el gusanillo con esa pequeña historia, pero
mucha gente tiene una opinión distinta a la mía: “No leeré la saga hasta que se
haya terminado”, “no pienso comprar ese libro porqué solo es para aumentar las
ventas y tirar del hilo…” ¿Qué opináis vosotros al respeto? ¿Ha hecho bien en
sacar ese libro antes de la tercera parte o debería haberlo hecho luego?
Aprovechando ese lanzamiento, he decidido hacer una pequeña
lista de los porqués deberíais darle una oportunidad a El nombre del viento, uno de mis libros
preferidos de fantasía que me cautivó desde las primeras páginas y con el cual
tengo una pequeña obsesión. ¿Preparados?
El protagonista.
Es el centro. La historia no tendría sentido sin el carácter
y la historia de su personaje principal. Es el alma del libro, el fuego que
aviva las páginas y el que os hará reír y llorar. Él es Kvothe (pronunciándose cuouz),
un personaje curioso, impulsivo y muy, muy humano, aunque a veces tenga salidas
feéricas. Música y magia van junto su mano, y en su mundo ya se ha convertido en toda una leyenda. ¿Os atreveréis a conocerle?
Dos líneas temporales, dos narradores.
Dos historias paralelas avanzan: La historia de Kvothe
narrada por un posadero (que resulta ser él mismo bajo un seudónimo) y su
situación actual, cuidando de la posada y amenazado por su búsqueda, la guerra
y los scrals, unas criaturas negras demoníacas. La tensión se palpa en ese
segundo escenario más oscuro. Además, Rothfuss te hace creer cosas que no son.
De esta manera el factor sorpresa es aún más fuerte y te quedas con la palabra
a la boca.
Una historia de aventuras.
Eso es lo que te encontraras. Si vas buscando un libro en
que se presenta una situación y sólo quieres leer como los personajes lo
solucionan, te equivocas de novela. Ese libro no se trata de una aventura. En
él encontraras mil aventuras entrelazadas que te guiaran por la emocionante vida
de Kvothe, desde su niñez hasta acabar como joven posadero.
Pero, ¿Qué tipo de aventuras?
Pues no os encontrareis de esas aventuras en qué conoce elfos
y enanitos (aunque también tendréis una dosis similar a eso), sino una historia
más realista en un mundo en que la magia es el día a día de algunas personas,
provocando situaciones irreales en un mundo diferente al nuestro.
¿Y el mundo?
Aunque en la escritura no se note directamente, hay un
trabajo bestial al construir el mundo de Kvothe (al cual podremos descubrir más
en su nueva novela desde la perspectiva de Auri). Y no hablo solo por las zonas
geográficas, sino también por su cultura, sus idiomas, expresiones, religiones,
estereotipos, su sistema sencillo de magia dura… Todo metido en un mundo con un
cierto aire al renacimiento europeo, y incluyendo algunas zonas misteriosas donde
reina la magia blanda o con culturas completamente diferentes que descubriréis durante
la trilogía.
Antagonistas.
La historia se mueve para ellos. El ímpetu de Kvothe en encontrarlos
es lo que nos hace vivir sus aventuras, y junto con su curiosidad, es lo que le impulsa a buscar esos
antagonistas de cuento, que siempre están tan cerca, pero que son tan difíciles
de encontrar.
La historia de amor.
No es la trama principal, pero está. Y le da importancia,
pero no hasta tal punto de convertirse en una de esas novelas empalagosas y tan,
tan dulces que te salen caries. Con mucho tacto, va formando esa extraña
historia de amor que danza en círculos durante toda la historia. ¿Cómo desenlazará?
No te cansará con descripciones larguísimas.
Porqué sí que hay descripciones, pero las hace amenas y
suaves, acorde con la información necesaria y sin alargarlas demasiado.
La música.
Bueno, os he mentido un poco en ese último punto. Lo único
que describe sin cesar y con todo detalle es la música. Hasta tal punto que te
da la sensación de poder oírla y te inmersa completamente en sus acordes.
Una buena dosis de carajadas.
El libro está impregnado de él, causando situaciones cómicas
que te harán sonreír o te sacaran una buena carcajada. Aburrirse es prácticamente
imposible, a menos de que el autor quiera transmitir una sensación de letargo.
Gracias a sus personajes secundarios, encontraremos situaciones picaras,
divertidas, extrañas o sorprendentes.
Pone más ímpetu en las emociones.
La pasión que imprimen los libros de Rothfuss se palpan. Desde
lejos. Sus libros son como una montaña rusa de emociones, que el autor te describirá,
pero sin abusar. To the feelings, bro.
Pero te tengo que avisar. Según Rothfuss, si quieres conocer
su mundo por primera vez, no te embarques con esa novela corta, ya que solo
sirve para indagar más en los Cuatro rincones. ¿Te apuntas al carro?
¿Os he convencido?
¿Ya lo habíais leído?
¿Pensáis, cómo yo, que publicará la tercera parte en el año 2156?
¡Nos vemos el próximo martes con la reseña de La música del
silencio!