Entrada polizón | ¿Libros interactivos?

¡Buenas noches, tripulantes! 

¿Aún estáis despiertos? ¿Intentáis divisar nuevos horizontes? Quizás el tema que os vengo a proponer sí abrirá nuevos horizontes... Os hablo de los libros interactivos. ¿Lo qué? Ese "invento" quizás exista, quizás no. En todo caso, ahora os cuento de qué va. 

Todo empezó cuando un buen día, mientras estaba leyendo un libro (el típico, el de toda la vida) me pregunté... “¿Por qué no compartir directamente lo que estoy leyendo con el mundo?”. No solo tuiteralo, cómo algunos hacéis... Ir a un nivel más allá. Llamadme loca, y todo lo que queráis, pero ¿Por qué no? 

Como ya he dicho, no sé si realmente existen ese tipo de libros, pero la verdad es que con la locura de innovación editorial que estamos viviendo hoy en día no me extrañaría. Con eso de llevar la interacción al límite me refiero a, por ejemplo, que cuando llegues a cierta frase del libro entre paréntesis te desvele un hashtag (barra) web (barra) lo que sea que te permita acceder a un contenido online por el cuál desactives un juego, test, un premio, puntos acumulables o un chat para hablar con otros lectores. ¿A que ya no os parece tan alocado? 

Gracias a la revolución de las aplicaciones móviles, todas las actividades tradicionales se han visto transformadas y están en un proceso de metamorfosis constante. ¿Por qué no puede pasar lo mismo con la lectura? Sobretodo se podría usar tal técnica para atraer a más público juvenil, que por lo general es más precavido a la hora de empezar un libro. Y hacerlo mediante libros juveniles y derivados de los fanfics (de los cuales hablamos la semana anterior en esa entrada) que suelen ser lecturas más fáciles y están dirigidos al mismo público adicto a Internet.

De ese modo, creamos un incentivo que podría ser perfectamente real para que los jóvenes se animarán a la lectura. Es un nuevo modo de entender el concepto de leer (por costumbre, un habito solitario) y llevarlo a un nivel más interactivo. Masificar lo que entendemos tradicionalmente por “comentar la lectura” o crear unos lectores que pueden decidir en cualquier momento del libro a unirse a una lectura conjunta, ya que habrá otros lectores paralelamente leyéndolo y que se podrán poner fácilmente en contacto gracias al contenido desenvolupado en el libro. 

 Y aquí va la gran pregunta: ¿Me parece bien? Ya sabéis que soy una carca, así que... No, no me parece bien. En mi opinión la lectura es algo que no necesita incentivos, que se lee por placer. Además, cómo bien he dicho, la lectura se caracteriza por la reflexión y la soledad. ¿Dónde queda eso si convertimos la lectura en una interacción constante? 

 Pero esta es mi opinión, y aunque yo no leería ese tipo de libros o al menos seguramente no me uniría a esa comunidad, estoy segura que un montón de adolescentes sí lo haría y se subirían rápidamente al carro, cosa que puede interesar bastante al departamento de marketing de las editoriales. 

 ¿Y vosotros qué opináis del tema? 
 ¿Adelante los libros interactivos o mejor quedarse con lo tradicional? 

 Si conocéis un libros similar a mi idea de “libro interactivo”, no os cortéis en decirlo :D 
¡Un beso enorme!

Entrada polizón | ¿Es bueno publicar fanfics en papel?

El otro día me sorprendió ver a mi hermanastra con un libro en la mano. Os cuento. A ella la lectura no es que le apasione, pero sí sigue bastantes “fanfics” por Internet. ¿Que qué es el fanfic? Son historias publicadas en Internet por fans que cogen personajes ficticios o reales ya creados y con los cuales se inventan una historia que puede ser desde una continuación de la historia principal hasta una historia completamente distinta. Por ejemplo, es como si yo decidiera coger a Kvothe de Crónica de un Asesino de Reyes y lo hiciera viajar a la segunda luna de Júpiter. Cuando me refiero a cualquier cosa, me refiero exactamente a eso: Cualquier cosa. 

Actualmente, los jóvenes no leen lo que se dice mucho. Eso no es ninguna novedad, no vengo a haceros descubrir el mundo. Los adolescentes de hoy en día prefieren quedarse mirando la televisión o viendo vídeos de YouTube (que al fin y al cabo, no hay tanta diferencia entre las dos cosas). A la larga, las consecuencias que eso desencadena es una pobre gamma de vocabulario y, sobretodo, una dificultad de concentración tremenda. Y sí, eso pasa porqué el cerebro es un músculo que se tiene que entrenar, y si lo acostumbramos a tareas sencillas, será exactamente lo único que sabrá hacer. 

Con ese panorama de incapacidad de concentración, llega el paradigma de los jóvenes que sí se interesan por escribir y por crear sus propias historias, dando rienda suelta a la imaginación. Aquí entran los fanfics: gracias a la existencia de personajes creados previamente, los jóvenes escritores amateur escriben historias cortas o largas sobre sus aventuras y desdichas. Y no solo eso, sino que gracias a Internet, ese maravilloso invento que nos invita a procrastinizar durante horas, lo podemos publicar gratuitamente, permitiendo que lo pueda leer prácticamente cualquier persona de cualquier parte del mundo. Con eso se abre un montón de posibilidades para esos nuevos jóvenes escritores. Estos pueden tener mayor o menor traza para escribir, pero lo que sí suele ser común es su lenguaje limitado debido a aspectos que ya he comentado anteriormente. 

Además, hace falta mencionar que por lo general, esos adolescentes suelen entregar su historia por pequeñas entregas y de forma periódica. De este modo, los capítulos no suelen ser muy extensos (cosa que facilita la concentración a los jóvenes acostumbrados al contenido audiovisual), tienen una gramática más bien simple y poco enriquecida y un vocabulario pobre. Sobretodo, el aspecto más preocupante es la falta de reflexión que normalmente suele caracterizar una actividad como es la escritura: el escritor tiene que ir deprisa al publicar la continuación y la mayoría de veces no se para a revisar el contenido a ofrecer, no aporta aspectos interesantes en el mundo de la literatura o no se para a pensar una trama trabajada. A parte, el filtro corrector de la editorial desaparece completamente y se pueden llegar a colar autenticas barbaries ortográficas (y me incluyo yo misma con ese blog). Y además, en muchas ocasiones la acción y la trama se rigen según lo que quieren los seguidores, ya que lo primordial en ese tipo de textos no es el amor al arte de escribir, sino el número de visitas y seguidores. 

Imagen CC de Nana B Agyei

A mi modo de ver, creo que es una vía más para introducir a los jóvenes a lo que es el mundo de la lectura. El hecho de que vean publicados y seguidos sus escritos motivan a seguir adelante y de ese modo la mente empieza a entrenarse. Sí, estoy a favor de la creación de fanfics y a que haya legiones de lectores siguiendo tales historias. Pero como a introducción. SOLO como a introducción. 

Y aquí entra la parte en la que mi posición choca con la realidad: la publicación de esos fanfics en libros físicos. Entiendo que las editoriales sean un negocio. Entiendo que al ver tantos seguidores en esos fanfics vean a estos como posibles clientes y, por lo tanto, ganancias. Pero (siempre tiene que haber un pero), al tener en cuenta que creo que es un buen recurso introductorio a la afición a la lectura, pero no de continuación, no veo correcto que se venda un fanfic como un libro que en teoría ha pasado ciertos filtros editoriales y ofrece contenido de calidad. 

Por lo tanto: Sí, me posiciono en contra de que fanfics como Cincuenta sombras de Grey o After sean materializadas en libros, ya que deberían ser solo textos introductorios que se puedan encontrar a la web para que los jóvenes posteriormente den el salto y pasen a leer libros de mayor calidad, ya que al tener esos libros de calidad gramatical y vocabulario más bien bajos, sus horizontes mentales se quedan estancados. 

Y me diréis: “Venga, tampoco es para tanto”, pero si lo miras fríamente, sí lo es. Para la sociedad adolescente poco entrenada a causa del costumbrismo al que se ve sumido, le irá perfecto ese tipo de novelas ya que no suelen requerir mucha concentración. Por lo tanto, a mi parecer, ese tipo de novelas que ya está triunfando alrededor del mundo se convertirán en una bola de nieve que crecerá a una velocidad vertiginosa, y se publicarán decenas de ellas. En la mayoría de lectores, probablemente ganará la mentalidad cómoda de quedarse en ese tipo de novelas de fácil comprensión que a arriesgarse a probar textos más complicados. Y así gran parte de los lectores entrarán en una burbuja casi anestésica: el cerebro poco entrenado se verá afectado al intentar hacer juicios interesantes, evitará la reflexión y ese tipo de libros colaborarán en el retroceso de la sociedad intelectual en el que ya estamos metidos desde que empezó esa locura que presenta el mundo de Internet. Entramos en la paradoja de vivir en la era de la información, e interesarnos por ella lo mínimo posible. 

Sé que es una mirada pesimista y atrevida (¿Sera porqué hace poco leí Fahrenheit 451?), pero es una realidad que estamos empezando a vivir, y quería exponer mi opinión con la esperanza de que alguien me la pudiera debatir, ya que soy consciente de que habrá opiniones completamente adversas. Así que encantada leeré vuestras respuestas y opiniones, sean próximas o alejadas a la mía. 

 Así que... 

 ¿Qué opináis sobre la publicación de fanfics en papel?
 ¿Creéis que esos tipos de libros limitan la capacidad de la mente? 

 ¡Un beso a todos!
 Y como podéis comprobar... ¡He vuelto para quedarme!

Entrada polizón | Leer mucho, leer poco... ¿Mejor lector?

¡Buenas tardes, tripulantes! 

¿Me echabais de menos? En mi defensa por la fortuita desaparición de ese último mes, puedo afirmar que durante ese periodo mi tiempo ha sido una batalla constante para encontrar media horita libre, al igual que muchos de vosotros. Universidad, trabajo, rutina... la tranquilidad del verano ya ha terminado definitivamente. Pero no os preocupéis, ¡prometo estar más a menudo por aquí! Primero de todo, me gustaría agradeceros los premios que me habéis dejado durante noviembre (cuatro, si no recuerdo mal, que bien sienta que se acuerdan de ti :D ) que no podre cumplir, pero que os  agradezco de todo corazón. 

Con CC de Chris

Si tengo que ser sincera, durante ese mes no he leído NI UN libro literario. Ese resultado ha sido debido a la escasez de tiempo y al aumento de cansancio. Cada vez que pensaba en ello me sentía culpable por tener abandonados a mis pequeños libritos. Pero al largo de ese mes me he dado cuenta de una cosa muy importante, que nunca deberíamos perder de vista: Leer es una afición. 

Leer literatura, a menos de que trabajes en ello o lo estudies, es una afición para relajarte y desconectar. Últimamente he visto en numerosos wrap ups caritas tristes por haber leído solo un o dos libros. ¿Hay algún problema en ello? ¡Claro que no! Leer más no significa disfrutar más, y a partir del momento en que uno deja de disfrutar con la lectura para poder decir que ha leído más libros, algo va mal. 

En muchas ocasiones quien tiene un blog, se ha obligado a leer más de lo normal para poder publicar esa reseña o esa entrada a tiempo. Sí, yo también he pecado de eso. Yo lo hago, tú lo haces y todos lo hacemos. Pero aquí entra en juego mi pregunta: ¿Qué sentido tiene obligarse a leer si uno lo hace para disfrutar? No es mejor el que lee 250 libros al año al que lee veinte o cinco o dos. Las "competiciones" que existen en algunas webs para ver quien lee más no nos deberían sacar de quicio. De igual manera que, en mi opinión y no me lo negareis, son infundadas, ya que no es lo mismo leer una novela juvenil corta que La divina comedia. Por ese motivo, desde esa entrada declaro que competir por ver quien lee más es, cuanto menos, irracional. 

Pasando a otro aspecto relacionado con el tema. A todos nos gusta seguir retos y a veces tenemos infinidad de ellos en nuestro blog, que nunca podemos cumplir. Yo misma, otra vez pecadora, tengo dos retos: El Reto de Rory Gilmore de Andy Walker y el Reto Haruki Murakami de Isa. Ahora mirándolo con perspectiva, ya doy por seguro que no podré terminarlos. ¿Por qué? Primero, cada libro tiene su momento y uno no se puede obligar a leer según que libro en según que momentos. Quizás cuando decidí inscribirme en el reto me hacía muchísima ilusión leer los libros propuestos, pero cuando los abres para empezar, notas que no es para ahora. Segundo, al pautar un tiempo, inconscientemente lo marcamos como una obligación, y eso puede afectar a nuestra motivación lectora. ¡Claro que es satisfactorio proponerse un reto y superarlo, pero no nos vayamos a matar con un reto imposible!  

En conclusión, una afición, como la lectura, es para disfrutarla. A partir del momento en que te sientes obligado a leer (para mantener tu blog actualizado, por ejemplo), se rompe la diversión y la complicidad entre el autor y el lector. No os sintáis mal si estáis cansados y no tenéis ganas de leer. Si asociáis una sensación negativa con algo que os gusta, terminareis por odiarla. Además, ¡tened en cuenta que no es mejor lector quien lee más, sino quien disfruta más haciéndolo!



Desembarcando de | La música del silencio de Patrick Rothfuss

¡Buenos días!

Lo prometido es deuda  y aquí estoy con la reseña de La música del silencio. Finalmente no publiqué ayer la reseña. ¿Por qué? Antes de comprar el libro, pensaba que lo devoraría en una sentada (los otros me los leí con una rapidez asombrosa de las ansias que me daban), pero a medida que iba leyendo me di cuenta que ese libro era diferente. Comerlo entero de un solo bocado sería un error. Es mejor disfrutarlo con tiempo e ir saboreando cada palabra.

También quería avisar de que haré la reseña como si no hubierais leído nunca El nombre del viento, ni supierais de la existencia del libro, que seguro que habrá gente así. Y como siempre, la reseña estará libre de spoilers. Andiamo!


La música del silencio de Patrick Rothfuss
 Fantasía. Editorial: Plaza&Janés. 
Paginas: 145 (incluyendo Nota del autor). 
<<Al despertar, Auri supo que faltaban siete días. 
Sí, estaba segura. Él iría a visitarla al séptimo día. 
Era mucho tiempo, una larga espera. Sin embargo, no tanto teniendo en cuenta todo lo que había que hacer. Al menos, si querría hacerlo con cuidado. Sí quería estar preparada.>> (pagina 13). 

Primero de todo os tengo que avisar que no es una novela para todos. En ella no encontrareis ni acción ni diálogos. Y si estáis impaciente por encontrar la continuación de la trilogía, tampoco os conviene. Es una novela rara, que no ha sido escrita para todos los ojos: la amaras o la odiaras. Avisados quedáis.

Normalmente las reseñas se suelen empezar por la trama de la historia, pero hoy vamos a hacerlo diferente: ¿Quién es la protagonista? Ella se llama Auri. Es una antigua alumna de la Universidad, pero en esa historia vive debajo de ella. Su casa es la Subrealidad, como nombra ella los subterráneos de la universidad, donde se encarga de cuidar minuciosamente todo lo que se encuentre allí. Ella puede sentir cómo se sienten los objetos, las paredes y las luces, y su misión es que todo esté en su correcta naturaleza.

¿De qué trata la historia? La historia trata de cómo Auri se prepara para li visita de Kvothe (protagonista de la saga principal). Sí, aquí se termina. No he querido empezar por la trama, ya que siento que no es ni de lejos lo más importante del libro. La historia solo se guía por la curiosa forma en que Auri vive en su mundo particular.

Lo que sí es muy importante, y por lo cual la historia no tendría sentido, es la fantástica narración que podemos (volver) a apreciar con Patrick Rothfuss. Con un acoplo incandescente de adjetivos, el autor convierte cada escena simple y ruda en mágica. Con Auri, toda tarea pasa a ser delicada, dulce y preciosa. Además, a través del libro se confeccionan algunas escenas realmente hermosas, que en mi opinión se podrían ir ligando con colores: una verde-azul, otra color cobre luminoso… Todo un arco iris de emociones bellas.  

(x)

Como he mencionado anteriormente, Auri personifica a todos los objetos y salas. Es decir, tienen sus propios sentimientos, inquietudes y carácter. Aunque nunca lleguen a hablar (ya que al fin y al cabo son objetos) los puedes llegar a comprender. A mi entender, arreglar su alrededor es una forma de sentirse mejor y arreglar así también su “roto” interior. Durante la novela también podemos ver atisbos de su antigua ocupación cómo estudiante, específicamente de alquimia. Realmente, con esa novela damos un recorrido por su extraña personalidad. El final queda abierto (o quizás se solucione con el tercer libro) y nos deja con una sensación de ensueño que de seguro os hará reflexionar durante el resto del día.

También quería comentar la preciosa nota del autor que nos deja al final del libro. Realmente se notan atisbos de lo que comenta en ella, y es sincero sobre la novela. Pero no temáis sobre las preocupaciones que imprime en ella, ya que en ningún momento la novela se hace pesada, sino que es cómo una paseo por un sueño, donde descubrimos la vida de Auri.

Comentar finalmente que el libro está acompañado por las ilustraciones de Marc Simonetti, unas ilustraciones bonitas pero que a mí no me han terminado de cuajar.

En conclusión, La música del silencio es un libro precioso y de ensueño que fascinara al lector con imágenes mágicas y con una protagonista única, y que deja con un buen sabor de boca al lector de la saga principal. El libro se convertirá para mí en una especie de refugio, donde absorber la genial narrativa que imprime Rothfuss en él.

¿Ya lo habéis leído?
¿Pensáis hacerlo?

Un abrazo muy grande, y nos vemos dentro de unos días ;)



Entrada polizón | 11 razones por las que deberías leer El nombre del viento

Muchos de vosotros estáis pendientes de ese martes 28 tan esperado. Y no es por menos: Rothfuss publicará su nuevo libro La música del silencio a manos de Plaza and Janés y Gigamesh nos tiene preparado el atlas del mundo de Canción de hielo y fuego. Un Boom que al menos yo no me pienso perder y por el cual ya estoy ahorrando desde hace semanas.

Mi pequeña Auri *-*
La música del silencio es un spinoff de la trilogía El nombre del viento, relatado por Auri, uno de los personajes más curiosos y queridos por sus fans. Visto desde su punto de vista, podremos descubrir la Universidad desde la Subrealidad y adentrarnos más en su peculiar mente. Yo tengo muchísimas ganas de matar el gusanillo con esa pequeña historia, pero mucha gente tiene una opinión distinta a la mía: “No leeré la saga hasta que se haya terminado”, “no pienso comprar ese libro porqué solo es para aumentar las ventas y tirar del hilo…” ¿Qué opináis vosotros al respeto? ¿Ha hecho bien en sacar ese libro antes de la tercera parte o debería haberlo hecho luego?  

Aprovechando ese lanzamiento, he decidido hacer una pequeña lista de los porqués deberíais darle una oportunidad a El nombre del viento, uno de mis libros preferidos de fantasía que me cautivó desde las primeras páginas y con el cual tengo una pequeña obsesión. ¿Preparados?

El protagonista.
Es el centro. La historia no tendría sentido sin el carácter y la historia de su personaje principal. Es el alma del libro, el fuego que aviva las páginas y el que os hará reír y llorar. Él es Kvothe (pronunciándose cuouz), un personaje curioso, impulsivo y muy, muy humano, aunque a veces tenga salidas feéricas. Música y magia van junto su mano, y en su mundo ya se ha convertido en toda una leyenda. ¿Os atreveréis a conocerle?

Dos líneas temporales, dos narradores.
Dos historias paralelas avanzan: La historia de Kvothe narrada por un posadero (que resulta ser él mismo bajo un seudónimo) y su situación actual, cuidando de la posada y amenazado por su búsqueda, la guerra y los scrals, unas criaturas negras demoníacas. La tensión se palpa en ese segundo escenario más oscuro. Además, Rothfuss te hace creer cosas que no son. De esta manera el factor sorpresa es aún más fuerte y te quedas con la palabra a la boca.

Una historia de aventuras.
Eso es lo que te encontraras. Si vas buscando un libro en que se presenta una situación y sólo quieres leer como los personajes lo solucionan, te equivocas de novela. Ese libro no se trata de una aventura. En él encontraras mil aventuras entrelazadas que te guiaran por la emocionante vida de Kvothe, desde su niñez hasta acabar como joven posadero. 
  
Pero, ¿Qué tipo de aventuras?
Pues no os encontrareis de esas aventuras en qué conoce elfos y enanitos (aunque también tendréis una dosis similar a eso), sino una historia más realista en un mundo en que la magia es el día a día de algunas personas, provocando situaciones irreales en un mundo diferente al nuestro.

¿Y el mundo?
Aunque en la escritura no se note directamente, hay un trabajo bestial al construir el mundo de Kvothe (al cual podremos descubrir más en su nueva novela desde la perspectiva de Auri). Y no hablo solo por las zonas geográficas, sino también por su cultura, sus idiomas, expresiones, religiones, estereotipos, su sistema sencillo de magia dura… Todo metido en un mundo con un cierto aire al renacimiento europeo, y incluyendo algunas zonas misteriosas donde reina la magia blanda o con culturas completamente diferentes que descubriréis durante la trilogía.


Antagonistas.
La historia se mueve para ellos. El ímpetu de Kvothe en encontrarlos es lo que nos hace vivir sus aventuras, y junto con su curiosidad,  es lo que le impulsa a buscar esos antagonistas de cuento, que siempre están tan cerca, pero que son tan difíciles de encontrar.

La historia de amor.
No es la trama principal, pero está. Y le da importancia, pero no hasta tal punto de convertirse en una de esas novelas empalagosas y tan, tan dulces que te salen caries. Con mucho tacto, va formando esa extraña historia de amor que danza en círculos durante toda la historia. ¿Cómo desenlazará?

No te cansará con descripciones larguísimas.
Porqué sí que hay descripciones, pero las hace amenas y suaves, acorde con la información necesaria y sin alargarlas demasiado.

La música.
Bueno, os he mentido un poco en ese último punto. Lo único que describe sin cesar y con todo detalle es la música. Hasta tal punto que te da la sensación de poder oírla y te inmersa completamente en sus acordes.

Una buena dosis de carajadas.
El libro está impregnado de él, causando situaciones cómicas que te harán sonreír o te sacaran una buena carcajada. Aburrirse es prácticamente imposible, a menos de que el autor quiera transmitir una sensación de letargo. Gracias a sus personajes secundarios, encontraremos situaciones picaras, divertidas, extrañas o sorprendentes.

Pone más ímpetu en las emociones.
La pasión que imprimen los libros de Rothfuss se palpan. Desde lejos. Sus libros son como una montaña rusa de emociones, que el autor te describirá, pero sin abusar. To the feelings, bro.


Pero te tengo que avisar. Según Rothfuss, si quieres conocer su mundo por primera vez, no te embarques con esa novela corta, ya que solo sirve para indagar más en los Cuatro rincones. ¿Te apuntas al carro?

¿Os he convencido? 
¿Ya lo habíais leído? 
¿Pensáis, cómo yo, que publicará la tercera parte en el año 2156? 

¡Nos vemos el próximo martes con la reseña de La música del silencio!